martes, 20 de diciembre de 2016

Luna de Plata

Luna de Plata

Luna de Plata,
amor de mis ojos.
Bella figura
que guardan mis ojos.

Tu presencia
ilumina mis noches
y tu ausencia 
oscura sombra deja.

Tu mi amor de plata,
de ojos castaños
y cabellos rizados, 
deja otra vez,
que tu risa sea mis latidos
y tus besos,
mi aire, pan y agua.

Muerte

Muerte

Horrenda verdad
que es la muerte,
señora eterna
que vagas desde la antigüedad
robando la vida
de principio a final.
Pero aunque vidas arrebates
almas guardas,
como el anhelo de tu amado,
que es la bella mentira,
a la que llamamos vida.
Aunque a muchos engañes,
a mi ya no,
porque tu bella sonrisa
guarda muchas
que ahora
descansan en paz.

Oídos sordos

Oídos sordos

Corazón enamorado,
ojos ciegos
y oídos sordos.
Que al no ver ni oír,
críticas sin sentido
sí que escucha,
y su corazón
lágrimas derrocha,
que ocultas quedan
tras una gran sorisa
que ella siempre muestra.

Vida atrás

Vida atrás

Tiempos lejanos
olvidados en polvo,
a los que miramos
y admiramos dormidos
como si despertásemos
de aquí a mil años.
 Pues lejana visión es,
que ya muerta queda
enterrada bajo arena,
esperando la hora certera
que los sueños soñados
a la realidad vuelvan.

sábado, 17 de diciembre de 2016

Ebanistas...




Exageráis el poder del escoplo y la mente. 
Conocimiento es hacer sillas. Sabiduría 
es sentarse con elegancia. Los ebanistas 
sois prescindibles. Decidme: ¿de qué servís a alguien 
que sabe posar con garbo encima de una tapia
o acomodar el culo en la arena sin quebrar
la figura mientras le da el sol de perfil?

Paco Martínez 




En la red


Te encontré en la red: pececitos expulsados
de mundos poco acuáticos, en busca de pareja
ilusoria o estable, qué mas da. Yo tenía compromisos;
tú firmeza, deseo, camino trazado con tinta de sensatez.
Mis bromas y ligereza no servían para seducirte
sino para seducirme a mí mismo. Era imposible
explicarte mi génesis.
“Luego vuelves, tienes 
problemas para conectar… Entonces qué puedo pensar,
lo típico… Yo no estoy para hablar cuando estés aburrido…”

Tus reproches fueron irreprochables. Fui un elefante 
en la joyería. Y, ahora, ¿cómo enviarte el mensaje cabal,
cómo acariciar el a de ese ele confesando
que solo soy un desertor de la melancolía,
el mejor enfermero de mis cicatrices…
uno cualquiera que busca una sola manzana
en este bello y peligroso bosque?
No: no puedo explicarme con solo teclas. 
La red vende caros los espejos. Solo me queda 
esperanza para este último mensaje. Y sin red.


Paco Martínez

martes, 13 de diciembre de 2016

Destiny

We are puppets of our own destiny.
Maybe we'll fall or maybe we'll rise,
but if the sun can rise , why couldn't I.
Now my destiny is in my hands.

Denisa María Mazareanu